

Tres logros argentinos anoche en la entrega de premios Goya, los Oscar del cine español. La película "El secreto de sus ojos", de Juan José Campanella, ganó en la categoría de mejor filme hispanoamericano y Soledad Villamil fue distinguida como actriz revelación por su trabajo en el mismo filme. La distinción es un buen respaldo para las posibilidades que tiene la película argentina en la próxima entrega de los Oscar, el 7 de marzo, para los que está nominada como mejor película de habla no inglesa.La gran sorpresa de la noche fue la llegada, poco antes de que se anunciara el premio a la mejor película, de Pedro Amodovar quién ya lleva cinco años de ruptura de vínculos con la Academia por "descuerdo con el sistema de votación". Nadie lo esperaba y la sala se puso en pie para aplaudirlo. El presidente de la Academia, Alex de la Iglesia, logró convencer a Almodovar para que se reconciliara y entregara el premio principal. El director hizo un discurso distendido que logró una nueva ovación.
Según informa la revista de cine Ekko de Copenhague, Martin Scorsese planea esta nueva versión de la mano de su colega danés Lars von Trier, y que contaría con el actor Robert de Niro, de 66 años, nuevamente en el papel estelar del legendario taxista neoyorquino Travis Bickle. Según la información, los dos directores hablaron sobre el proyecto en el marco del certamen, donde Scorsese, de 67 años, presenta La isla misteriosa (Shutter island), su último filme. El socio de Von Trier en la productora Zentropa, Peter Aalbæk, rechazó "confirmar o negar" las informaciones. Pronto, dijo, se emitirá un comunicado oficial.
sobre la pelicula "invictus"
Las escenas del exterior de la casa de Mandela se rodaron en su residencia de Johannesburgo. También en esa ciudad, los partidos de rugby, incluida la culminante Final de la Copa del Mundo, se rodaron en el Ellis Park Stadium, donde realmente se jugaron. Gran parte del estadio ha cambiado desde 1995, así que el departamento de Murakami se documentó ampliamente para que el escenario de la Final volviera a tener la misma apariencia que tenía en ese momento, incluidos los carteles de ese día. Posteriormente, se utilizaron gráficos por ordenador para completar el efecto, así como para aumentar los 2.000 extras que había en las gradas. Usando técnicas de captura de movimientos, el equipo de efectos visuales pudo “abarrotar” el estadio con 62.000 hinchas esperanzados...
“Cuando fuimos a Robben Island, a todos nos impresionó lo reducido que era el espacio. Pasar 27 años allí, quizá los mejores años de tu vida, y después salir y no seguir amargado es una gran proeza”, reflexiona Eastwood. Todo el equipo de los Springboks se desplaza a Robben Island para experimentar directamente, aunque sólo sea un momento, qué se siente estando en ese horrible lugar... Jaime Aneiva F.
1 comentario:
He hecho una rápida visita a su blog y me ha parecido muy interesante, trataré de verlo con más calma. Enhorabuena y ánimo.
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