sábado, 20 de junio de 2009

Sin novedad en el frente - miercoles 24 junio 19 hrs


Este relato no es una confesión ni tampoco una acusación y mucho menos una aventura, ya que la muerte no es ninguna aventura, para quienes se enfrentan a ella cara a cara. Sencillamente trata de hablar de una generación de hombres a quienes a pesar de haber escapado de las bombas, la guerra destruyó". Con estas palabras comienza Sin novedad en el frente la que posiblemente sea la mejor película antibelicista de la historia (superior incluso a Senderos de Gloria, de Stanley Kubrick). Un regalo para los que amamos el cine bélico de la mano del hoy olvidado Lewis Milestone, mas conocido por dirigir a Marlon Brandon en Rebelión a bordo. Película basada en una novela de Eric María Remarque que cuenta las andanzas de Paul Baumer (Lew Ayres) es un joven alemán que después de ser arengado en su escuela se alista voluntario con sus compañeros en el Ejército alemán para combatir en la guerra. No obstante, una vez llegue al frente, verá que todo es muy diferente a lo que se le explicaba en la escuela. En el frente conocerá a Katz, un veterano que les guiará en su andadura en las trincheras y con quién entablará una estrecha relación de amistad. Sin novedad en el frente fue, posiblemente la película más importante de la Universal durante los años treinta, con uno de los actores más singulares de la década, un Lew Ayres, que quedo enamorado del mensaje antibelicista de la cinta, lo que le condicionó mucho en su elección de papeles en sus siguientes películas. También destacar la actuación de Louis Wolheim como Katczinsky (que poco mas tarde moriría de cáncer), su compañero de armas. Prueba de su calidad, esta sensible adaptación de la novela de Remarque ganaría dos Oscar en 1931: a la mejor película y al mejor director. La película a pesar de tener más de 70 años, sigue rebosando frescura y su mensaje sigue estando igual de patente que en la fecha en la que se estreno. Con una técnica impecable tanto en la realización como en el montaje, y con un uso del sonido extraordinario, teniendo en cuenta que solo llevaba dos años utilizándose. Los soldados jóvenes, que se creen invulnerables, son mera carnaza de guerra, peones en una partida de ajedrez perdida de antemano, como demuestra esta cinta la vida de una persona en una guerra no vale nada. Cuando el protagonista vuelve a casa, ve que las cosas han cambiado, su madre esta preocupada por su padre que se siente orgulloso de ver a su hijo con el uniforme de guerra, los viejos discuten sobre un mapa como ganar la guerra, y en la escuela su antiguo profesor anima a los jóvenes a luchar por la patria, Paul se ve reflejado en esos chicos, que no saben lo que es la guerra. Se da cuenta de que su verdadero hogar son las trincheras, donde en palabras del protagonista "Vivimos en las trincheras y luchamos. Tratamos de no ser asesinados, eso es todo". Con un catalogo de escenas memorables como la de la mariposa. Sin duda alguna Sin novedad en el frente, es el mejor film bélico de la historia, con un mensaje que perdura en el tiempo. El mejor relato antibelicista de la historia del cine. Tantas guerras y no hemos aprendido nada.

ver segmento de la pelicula:http://www.youtube.com/watch?v=LNLMSg-oX-4

viernes, 19 de junio de 2009

El viejo y el niño ( comentario )






A Sabrina Martinó Ermantraut, de La Pampa, Argentina.

Que nos mande su correo para poder contactarnos habitualmente.

que estes bien Sabrina.





Este primer largometraje de este Director Francés fallecido el 12 de Enero del 2009, es simplemente una película coral, además de ser una oda a la amistad entre 2 seres tan disímiles, como es un la de Pépé un anciano antisemita (Michel Simon) y un niño judío (Alain Cohen), donde las conversaciones entre ambos sobre los judíos son fuera de serie, donde Pépé tiene clarísimo que su "nieto" de ninguna manera podría ser judío, y que los rasgos que el niño ven en él, pelo rizado, orejas grandes, nariz ganchuda, pies planos, aunque recuerden a los del estereotipo semita, no significan que sea judío; además llenos de hilaridad, pues el anciano para pasar el horror de la Guerra se aferra al humor absurdo, establece al abrir una botella de vino es una menos que consumen los alemanes, o en un almuerzo campestre que faltan municiones, lleva varios botella a la mesa.La actuación del anciano es extraordinaria, lleno de humanidad, tanto así que a su perro lo trata como un humano más, dándole de comer en plato, insertándole un supositorio cuando está enfermo, o bien lo sienta de cabecera en un almuerzo campestre; la del niño está llena de naturalidad, en especial cuando empieza a descubrir ”el amor” hacia una compañera de escuela; película narrada bajo el prima de la Nueva ola Francesa, pero también convirtiéndola en una película costumbristaA pesar de todo lo anterior hay escenas llenas de dramatismo cuando los padres se despiden del niño al inicio de la película, el cartel indicando la muerte de franceses por cada alemán abatido, o la discriminación que recibe el niño por sus compañeros de escuela al saber que proviene de París.

Jaime Aneiva