sábado, 28 de agosto de 2010

Walker - miercoles 1 de septiembre 19 hrs


El argumento sigue la trayectoria de un idealista Walker, médico, abogado y periodista, que encabeza una cruenta y bárbara invasión de Nicaragua a petición de Cornelius Wanderbilt, un vampiro capitalista. Apenas logrado su objetivo, Walker se autoproclama presidente del país, guiado por la creencia de que los Estados Unidos tienen un derecho moral de ”proteger a nuestros vecinos de toda opresión”.En 1853, en medio de una guerra civil en Nicaragua, una de las facciones en pugna solicitó la intervención estadounidense para dirimir el conflicto. El Comodoro Cornelius Vanderbilt, un acaudalado empresario con importantes inversiones en el sector naviero y controlador absoluto de la ruta del tránsito en Nicaragua, envió al General William Walker para que acabara con el conflicto que afectaba sus negocios.Esta historia tan conocida es el argumento para una de las películas más sarcásticas y ácidas que el cine estadounidense ha hecho en su historia: “Walker”, dirigida en 1987 por el británico Alex Cox y producida con el apoyo del entonces Instituto Nicaragüense de Cine. Alex Cox era un joven realizador, a mediados de los ochenta, pero con una fama de rebelde, iconoclasta y extremadamente talentoso.Absurdamente genial Cox fue escogido por el reconocido productor estadounidense Edward S. Pressman para asumir la batuta de “Walker”, por ello, junto a una numerosa tropa de técnicos hollywoodiense y actores de renombres, desembarcó en la entonces Nicaragua Sandinista, para hacer su reinterpretación de la historia.El resultado de tan osada iniciativa fue una película en principio absurda y revestida por un cariz cómico, pero que no es más que un filme sarcástico y anacrónico, dotado de un humor negro que critica a profundidad las políticas del gobierno norteamericano hacia el mundo; es un resultado que raya la genialidad y al mismo tiempo la incomprensión de este seudo western político. El filme inicia con un grupo de soldados maltrechos, diezmados por campesinos mexicanos. Una voz en off cuenta que “las tropas de Walker nunca se retiraban, porque sus hombres nunca morían”. Una historia con humor negro Son escenas de la fallida invasión a Sonora en 1953, por el autodenominado “Primer batallón de resistencia”. En el juicio posterior que siguió contra la “Falange Americana del Norte de México”, comandada por Walker, por haber roto la neutralidad del vecino del sur.El general filibustero es absuelto después de una arenga donde afirma que “Dios ha dado al pueblo estadounidense el derecho de dominar occidente. Es nuestro deber moral impedir que nuestros vecinos sean oprimidos. El destino de los Estados Unidos es ir adelante”. Siendo vitoreado por los presentes, mientras sus fieles soldados le increpan cuál será el próximo destino de sus aventuras.Si encuentran algún parecido entre este discurso y los discursos de posteriores mandatarios estadounidenses no es ninguna coincidencia. Es la doctrina del “Destino Manifiesto”.Y es justamente esta analogía, de un hecho transcurrido hace 150 años y el presente que vivía entonces Nicaragua, la que motivó a Alex Cox a plantearse esta biografía histórica, desde un punto de vista humorístico, apoyándose en una anacronía ideológica, latente, traducida a través de la presencia de objetos y situaciones modernas, insertadas en la trama histórica como si siempre hubiesen estado ahí.Pero no crean que estas licencias que se tomó el realizador son fortuitas o descabelladas, todo lo contrario, cuando vean la película descubrirán que están insertadas naturalmente dentro de la trama, ya que, como si fuese el punto de vista editorial de un medio informativo, el realizador también desea dejar sentada su posición política en relación al conflicto. Ver sinopsis o trailer:http://www.youtube.com/watch?v=bsrOrZHdvus