
Henry Fonda, Lee J. Cobb, Ed Begley y Jack Klugman encabezan un impresionante elenco de jurados, con personajes tan bien delineados que sorprenden por su perfección en todos los detalles. Con grandes actuaciones y cuatro nominaciones al Oscar®, incluyendo Mejor Película,12 ANGRY MEN es una película cargada del mejor suspenso.Once jurados están convencidos que el acusado es culpable de asesinato. El doceavo no duda de su inocencia. ¿Cómo puede un solo hombre convencer a los demás a la misma conclusión? Una gran película que trata de un caso con aparentemente abrumadora evidencia en contra de un adolescente acusado de matar a su padre.
El cine muchas veces gráfica ideas y realidades de una forma en que los libros dificilmente pueden hacerlo. "12 hombres en pugna" estupenda película de Sidney Lumet del año 1957. La película trata acerca de la culpabilidad o inocencia de un muchacho de 18 años acusado de haber asesinado a su padre de una puñalada. Al principio 11 de los 12 jurados que tienen que resolver el caso están de acuerdo con que se le declare culpable. Pero uno, el testigo N° 8, está en contra. Durante la hora y media que dura la película vemos como este único testigo (interpretado por Fonda) confronta cada uno de los argumentos de los demás para demostrar que la decisión de la que estaba tan seguros tenía demasiadas grietas.
La película pone en entredicho varios de los temas que a veces abogados, y estudiantes de derecho olvidan: que el derecho no es una ciencia objetiva; que no hay verdades pre establecidas; que los prejuicios y las emociones también ocupan un papel importante a la hora de decidir un caso difícil, y sobretodo, que la verdad a veces no esta en uno, sino en los otros. La película además termina siendo una excelente razón para preferir la deliberación como método de resolución de conflictos, y para oponernos a la rigidez en el tratamiento de los hechos.
A veces, como en la película, un par de preguntas bastan para derrumbar rumas de pruebas y pruebas basadas en prejuicios y verdades a medias.
La película pone en entredicho varios de los temas que a veces abogados, y estudiantes de derecho olvidan: que el derecho no es una ciencia objetiva; que no hay verdades pre establecidas; que los prejuicios y las emociones también ocupan un papel importante a la hora de decidir un caso difícil, y sobretodo, que la verdad a veces no esta en uno, sino en los otros. La película además termina siendo una excelente razón para preferir la deliberación como método de resolución de conflictos, y para oponernos a la rigidez en el tratamiento de los hechos.
A veces, como en la película, un par de preguntas bastan para derrumbar rumas de pruebas y pruebas basadas en prejuicios y verdades a medias.
ver sinopsis o trailer:http://www.youtube.com/watch?v=A7CBKT0PWFA